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CBDV (cannabidivarina): un cannabinoide aún discreto con potencial

CBDV : un cannabinoïde encore discret, mais plein de potentiel

CBDV: un cannabinoide aún discreto, pero lleno de potencial

El CBD lo conoce todo el mundo. Pero ¿has oído hablar alguna vez del CBDV? Este cannabinoide poco conocido, también llamado cannabidivarina, empieza poco a poco a salir de la sombra. Y eso que los científicos lo estudian desde los años 60. Hoy atrae cada vez más atención, sobre todo por parte de la investigación médica. Te explicamos por qué.

¿Qué es exactamente el CBDV?

El CBDV es una molécula presente en algunas variedades de cáñamo, en especial las índicas con bajo contenido de THC. Su estructura es parecida a la del CBD, pero con una cadena lateral más corta. Ese pequeño cambio basta para que no se comporte exactamente igual que el CBD.

Igual que el CBD, el CBDV no se describe como embriagante. Interactúa con nuestro sistema endocannabinoide, esa amplia red de receptores presente en todo el organismo. Pero también actúa sobre otros canales, relacionados sobre todo con la actividad neuronal. De ahí el interés que despierta entre los investigadores en neurología.

CBDV vs CBD: ¿qué diferencias hay?

El CBDV y el CBD se parecen, pero no hacen exactamente lo mismo.

  • El CBD abunda en el cáñamo industrial. El CBDV, en cambio, es escaso.
  • Su estructura química difiere ligeramente, lo que cambia su modo de acción.
  • El CBD es, con diferencia, el más estudiado y el más consumido: muchos consumidores dicen usarlo para relajarse.
  • El CBDV, en cambio, sigue siendo un tema de laboratorio: se estudia en relación con la epilepsia, el autismo o la distrofia muscular, sin ningún tratamiento validado hasta la fecha.
  • El CBD tiene poca afinidad directa por los receptores CB1 y CB2. El CBDV tampoco: a los investigadores les interesa sobre todo su acción sobre otros receptores y canales iónicos.

¿Qué dice la investigación?

El CBDV despierta mucho interés en la investigación médica. Estas son algunas pistas exploradas, sobre todo en animales o en ensayos pequeños:

  • Epilepsia: se ha observado una actividad anticonvulsiva en animales, pero un ensayo clínico en adultos no mostró superioridad frente al placebo,
  • Náuseas: resultados obtenidos únicamente en roedores,
  • Comportamientos repetitivos: estudiados en modelos animales,
  • Autismo: hay ensayos en curso, sin resultados establecidos por ahora,
  • Inflamación a nivel cerebral: solo datos preclínicos,
  • Crecimiento y regulación celular: trabajos de laboratorio muy preliminares.

Hablamos de investigaciones en curso: nada de esto está demostrado en humanos, y el CBDV no es un medicamento.

¿Por qué todavía no se habla de él?

El CBDV es escaso por naturaleza y, por tanto, más difícil de producir. Los cultivadores se centraron durante mucho tiempo en el CBD, más rentable y más conocido. Además, pocas variedades de cáñamo producen CBDV en cantidad suficiente. Habrá que desarrollar nuevas cepas para mejorar su disponibilidad.

Otra razón: la falta de cobertura mediática. El CBD se ha llevado todos los focos en los últimos años y ha relegado las demás moléculas a un segundo plano. Pero las cosas empiezan a cambiar.

¿Hacia una nueva estrella del cáñamo?

Con la evolución de los conocimientos y de las leyes, el CBDV bien podría ganar espacio en el mundo del cáñamo. Se han evaluado candidatos a medicamento a base de CBDV en ensayos clínicos, sin autorización hasta la fecha. Podrían llegar otros formatos, si la investigación y la normativa lo permiten.

Como le pasó al CBD en sus inicios, hará falta tiempo. Por ahora, ningún ensayo clínico ha establecido su eficacia: el CBDV es una molécula a seguir, no una promesa.

Para recordar

  • El CBDV es un cannabinoide poco común, descrito como no embriagante,
  • Actúa de forma distinta al CBD, sobre todo en el sistema nervioso,
  • Interesa a la investigación en neurología, sin eficacia demostrada en humanos hasta la fecha,
  • Su producción aún es limitada, pero está en desarrollo,
  • Podría convertirse en una referencia en los próximos años.

Si te interesan el cáñamo y los cannabinoides, no pierdas de vista el CBDV. Lo que venga después dependerá de lo que confirme la investigación.

 

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